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Acidosis

Si tu cuerpo presenta de contínuo un alto nivel de acidosis a la larga se producirá una desmineralización ya que el organismo trata de neutralizar los ácidos para preservar su equilibrio. Algunos de los síntomas que pueden darse son: falta crónica de energía, sabor agrio y viscoso al despertar, propensión al frío, encías inflamadas y sensibles, caries, caída del cabello el cual carecerá  también de brillo; piel seca y agrietada, uñas frágiles y quebradizas, calambres, espasmos musculares, problemas en las articulaciones, facilidad para contraer infecciones, propensión al dolor, tendencia depresiva.

Para evitarlo, ten en cuenta que las frutas ácidas, algunos alimentos como el yogur, el kéfir, los tomates, la col fermentada, la miel, el vinagre deberán ser consumidos por personas muy vitales y dinámicas. Las proteínas y las grasas son alimentos acidificantes así que no conviene abusar de su presencia en la dieta diaria. Las frutas ácidas deberán tomarse cuando hace calor, y su hora idónea a partir de las 5 de la tarde, solas y en cantidad adecuada al índice de vitalidad.

Zumitos y estética

Algunas recetas básicas que no pueden faltar en tu cocina habitual:

* Acné: licuar zanahoria, pepino, espinaca (favorece al tránsito intestinal), lechuga, perejil, tomates, pera, apio y remolacha.

* Arrugas: licuar una calabaza sin semillas ni piel, mango y piña.

En general, toma alimentos ricos en vitaminas B, C, E y A, hierro, selenio, cinc, magnesio y cobre. Verduras y frutas de estación, cítricos, zanahorias y espinacas.

* Celulitis: zumos de cítricos, por su contenido en vitamina C que es imprescindible para la síntesis del colágeno, permite disminuir la permeabilidad de los vasos y la infiltración a nivel de los capilares. Añade también verduras de hoja verde.

* Zumo alcalinizante: zanahoria, pepino y remolacha, alcaliniza la sangre y los riñones favoreciendo el metabolismo.

Nutrición equilibrada y belleza

Las vitaminas y minerales son indispensables en nuestra alimentación, son necesarios para un buen funcionamiento de nuestro organismo, desempeñan una función fundamental en la actividad celular y en distintos procesos vitales.

Una de las primeras alarmas a la vista de una deficiencia de vitaminas se encuentra en la piel, es la parte del cuerpo que mejor habla de nosotros. Su color, la elasticidad, las marcas o arrugas, cualquier cambio o desequilibrio del organismo, ya sea por causas externas o internas, lo sufre la piel.

Nuestra piel es, entre otras cosas, el reflejo de nuestra alimentación, por eso es importante tener una dieta variada, equilibrada y rica en alimentos frescos que aporten los nutrientes necesarios, minerales, vitaminas, oligoelementos, etc., para tener una piel resplandeciente. Cuando llega la primavera y el verano desvestimos nuestra piel para ofrecérsela a los rayos del sol y deberemos por tanto prestarle mayor atención y cuidados.

Empezando por la hidratación, la piel no sólo necesita de una hidratación a base de cremas, el agua que ingerimos, tanto directamente como a través de los alimentos, es necesaria para reponer las pérdidas de líquido que sufrimos y mantener la hidratación de nuestra piel.

¿Sabes para qué sirve y en qué alimentos puedes encontrar vitamina A?

Antioxidante eficaz para proteger a los pulmones y aparato respiratorio en general. Ayuda a mejorar las defensas y es necesaria para la visión nocturna. Interviene en la cicatrización y crecimiento de los tejidos.

Dónde encontrar vitamina A

En los alimentos de origen animal como la yema de huevo, pescado, en la mantequilla y otros productos lácteos grasos. En los alimentos vegetales se encuentra en forma de betacarotenos y da el color intenso amarillo a naranjas, a zanahorias, pimientos, calabaza, melón, etc. En las verduras de hoja verde, en el tomate, el brocolí, los albaricoques, y demás frutas rojas

Ejerce una importante acción antienvejecimiento, previene infecciones de cutáneas y evita la desecación de la piel y las mucosas. Acelera la renovación celular estimulando además la producción de queratinocitos y colágeno.


Las vitaminas del grupo B también intervienen en la renovación celular, mejoran la circulación sanguínea, aportan suavidad y elasticidad a la piel, fortalecen las células entre otras funciones. Su consumo es muy necesario y fácil de conseguir a través de los cereales integrales, la verdura de hoja verde, la soja, el pescado azul, la levadura de cerveza, los frutos secos, etc.

Dentro de esta vitamina se incluyen: la vitamina B1 (tiamina), vitamina B2 (riboflavina), vitamina B6 (piridoxina), B12 (cianocobalamina). Y es importante para que tu piel se vea sana y radiante. Se encuentra en: legumbres secas, cereales, pan integral, nueces, patatas y en la mayoría de las frutas y vegetales.


 
La vitamina C también es un antioxidante que además colabora en una mayor producción de colágeno, esta es la proteína que ayuda a tener una piel más tersa y sin arrugas. Podemos tomarla a través de los cítricos, también la encontramos en los kiwis, en los tomates, en los pimientos verdes, en la col, en las fresas, etc.

(Ácido ascórbico), es un oxido-reductor, ayuda a que la piel luzca firme y joven contribuyendo a la formación natural del colágeno. La puedes encontrar en las frutas cítricas, limones, fresas, naranjas, kiwis, además de en espinacas y patatas.



 
Para evitar la acumulación de radicales libres gracias a su acción antioxidante y para proteger a las células de los agentes nocivos como contaminantes y rayos solares, entre otros, precisamos también de la vitamina E, que además ayuda a mejorar el sistema inmunológico y la circulación sanguínea. A través del germen de trigo, vegetales de hojas verdes, yema de huevo, los frutos secos (nueces y almendras), las legumbres, el maíz, el aguacate y ciertos aceites vegetales, haremos buen acopio de vitamina E (o tocoferol).

 

Para cuidar nuestra piel también son saludables los ácidos grasos Omega 3. Los encontramos en el pescado azul, las nueces, las semillas de lino, etc.

Entre los minerales, el zinc colabora en el buen estado de la piel porque favorece la formación de nuevas proteínas. Aporta elasticidad y tonicidad a la piel y se recomienda especialmente en casos de psoriasis y caspa. Este mineral abunda en pescado, legumbres, ostras, semillas de sésamo y en la carne de buey y de pato.


El hierro, que podemos recibirlo a través de carnes, pescados, huevos, frutos secos, legumbres, verduras de hoja verde, levadura de cerveza y vísceras entre otros alimentos, delata su déficit mostrando un color de piel pálido. Hay que tener en cuenta que es necesario tomar vitamina C para una mejor absorción de este mineral.


Contamos también con las propiedades del selenio como protector contra ciertos tumores como el melanoma, su acción antioxidante es muy valorada y lo podemos obtener en los mariscos, pescados, cereales, carnes, frutas, verduras y huevos.


Una alimentación diaria variada en la que introduzcamos todos los alimentos considerados en la dieta mediterránea de forma equilibrada nos ayuda a mantener sano el mayor órgano de nuestro cuerpo, el que debe dar la talla ante el medio que nos rodea, el que protege a nuestros órganos más sensibles. ¡No le niegues mimos y cuidados!


Vitamina K o filokinona (antihemorrágica) ayuda a que la sangre coagule correctamente, es indicada en problemas con ojeras. Alimentos que la poseen son: vegetales de hoja verde, espinacas, coles, tomates, huevos e hígado de buey.


Además las vitaminas A, B y C junto con el cobre, que está presente en carnes, mariscos, nueces y semillas, el hierro, el zinc (presente en cereales enteros y semillas), el cromo (lo contiene la levadura de cerveza y cereales integrales) fortalecen el folículo piloso, ayudando a la regeneración del cabello a permitiendo que esté firme y sano.


También es importante tener presente el aporte de las proteínas y de las grasas de origen vegetal, pues el déficit de algunos de estos nutrientes pueden dar como resultado un cabello opaco, fino y quebradizo. Por otro lado, si existe un abuso de las proteínas y grasas el resultado es un prurito en el cuero cabelludo, lo que genera picazón y posible debilitamiento de la raíz capilar.


 
A tener en cuenta para disfrutar de una belleza saludable:


 
• Consume proteínas de buena calidad, preferentemene legumbres y carnes magras.

• Es aconsejable consumir a diario vegetales crudos, de 2 a 3 veces por semana puede ser nuestro plato principal.

• Son aconsejables los hidratos de carbono que aportan las frutas y los cereales integrales. Tómalos preferentemente en el desayuno o a mediodía, evitándolos en la cena, esto te ayudará a mantener tu línea. Los hidratos de carbono aportan energía, si no la consumimos se transforman en cúmulos de grasa.

• Debemos elegir las grasas de origen vegetal y que sean de calidad, como por ejemplo el aceite de oliva extra virgen de primera presión en frío.

Dieta y grasa corporal

Dentro de los grupos de alimentos los que más grasa corporal aportan son las grasas y el alcohol, después tenemos a los carbohidratos de alto índice glucémico: te señalo los valores más abajo para que te puedas orientar, después las proteínas y por último los carbohidratos de bajo índice glucémico.

Será importante saber que los carbohidratos que procedan de los cereales y de las legumbres van a favorecer el gasto energético, ya estemos en reposo o en movimiento, por lo tanto almacenan menos energía extra y ayudan a quemar las grasas almacenadas.



Alimentos de alto índice glucémico

De 100 a 80: maltosa, glucosa, zanahorias cocidas, miel, puré de patatas instantáneo, maíz en copos, palomitas.

De 70 a 50: pan blanco, patatas hervidas, galletas, maíz, arroz blanco, remolacha, plátana, pastas, pan con salvado, arroz integral, sémola de trigo.

De 40 a 20: naranjas, manzanas, tomates, garbanzos, yogur, leche, judías, lentejas, peras, salchichas, melocotón, pomelo, ciruelas, cerezas, fructosa, avena que no sea instantánea, pan integral.

Inferiores a 20: soja, verduras, cacahuetes.

El índice glucémico es una medida numérica que nos señala la rapidez con que los carbohidratos contenidos en un alimento son transformados en glucosa en la sangre. Cuando el nivel es bajo se transforma lentamente en glucosa, esto siempre nos va a interesar ya que de esta manera prevenimos enfermedades como la diabetes, la obesidad, enfermedades de las arterias, problemas de memoria y también cáncer de colon.

Otros alimentos de bajo índice glucémico: limón, melocotón, fresas, berenjena, espárragos, espinaca, cebolla, ajo, lechuga, melón, sandía, brocoli.

¿LO SABÍAS?



* El aceite de oliva contiene ácido oleico que permite que la sangre fluya con mayor facilidad, reduciendo el colesterol malo y aumentando el colesterol bueno, lo cual ayudará a evitar el infarto de miocardio.



* El huevo es un alimento energético: contiene calcio, hierro, manganeso, zinc y vitaminas el complejo B.



* La acelga contiene carotenos, vitamina C y potasio. Es una verdura de hoja verde por lo cual contiene clorofila que ayudará a desintoxicar nuestro organismo.



* La piña ayuda a eliminar bacterias y parásitos.



* El plátano es rico en potasio, fibra y vitamina C. Tiene un efecto suave laxante y contribuye a conciliar el sueño. Nos ayuda a reducir el colesterol y es fungicida.



* La berenjena contiene calcio, fósforo, betacarotenos y ácido fólico. Limpia la sangre, previene las apoplejías y las hemorragias y protege las arterias lesionadas por el colesterol.



* El brócoli contiene calcio, magnesio, fósforo y vitaminas B3 y B5, betacarótenos y ácido fólico, rica en vitamina C. Todo ello hará que su ingestión favorezca la antioxidación, limpia el intestino, antibiótico, antivírico, estimulante del hígado y una fuente excelente de fibra.



* La calabaza tiene calcio, magnesio, potasio, fósforo, vitamina C y betacarotenos. Es muy alcalina por lo que alivia la acidosis del hígado y de la sangre.



* La lechuga contiene una importante cantidad de vitaminas antioxidantes, calcio, hierro y fibras. Es antiespasmódica. Ya que contiene silicio contribuye a fortalecer los huesos, las articulaciones, las arterias y el tejido conjuntivo.



* Los pimientos contienen capsaicina por lo tanto su ingesta colabora en la prevención del cáncer y la trombosis, para el tratamiento de migrañas, los dolores reumáticos y las fibromialgias. La capsaicina previene la formación de coágulos sanguíneos y a su vez inhibe a los compuestos cancerígenos para que no ataquen el ADN de las células.

* Los tomates crudos reducen la inflamación del hígado. Si lo consumes en gran cantidad puede interferir en la absorción del calcio.



* La zanahoria, si es posible consúmela biológica, es rica en fibra y excelente proveedor de carotenos y betacarotenos. Es un gran depurador del sistema digestivo y un alimento excelente para la salud del hígado ya que ayuda a su desintoxicación y equilibra el sistema endocrino.



El café... sobre todo el instantáneo, contiene sustancias que bloquean la actividad de las endorfinas, sustancias que genera el organismo para eliminar el dolor.

Básico para nuestra piel diariamente

El agua

Cuando una célula se coloca en agua pura, se hincha y revienta, por el contrario, cuando está en una disolución concentrada de sal, pierde agua y se arruga.
El equilibrio hídrico de nuestro organismo depende del ión del sodio y del ión del potasio.
Cuando se consume mucho sodio y el riñón no puede eliminarlo, al aumentar en los líquidos extracelulares, entonces el agua sale de las células para diluirlo. Esto se traduce en edemas y un aumento del volumen del plasma sanguíneo con el consecuente incremento de la tensión sanguínea. Por otro lado, si ingerimos potasio, verdura y frutas, éste entrará en el interior de las células equilibrando el sodio del exterior. Sin embargo si consumimos también mucho potasio en relación al sodio también el agua entra en las células para diluirlo, y entonces baja la tensión, las células se hinchan produciendo debilidad y aumento del volumen corporal, pueden aparecer calambres, ya que bajará el magnesio y/o calcio en los niveles sanguíneos.

De los cinco sabores y su uso moderado



El salado estimula la digestión, realzando el sabor de los alimentos, iniciando el flujo de saliva y jugos estomacales.
El ácido-agrio en pequeña cantidad estimula la digestión y potencia los sabores de la comida.
El amargo tonifica los tejidos, ayuda a eliminar los tóxicos, y es refrescante en los casos de fiebre, inflamaciones, acaloramientos o escozores. Neutraliza las ansias del dulce, del agrio y del picante. Lo amargo estimula el paladar, pero no lo satisface, pone en marcha las digestiones lentas.
El sabor dulce es sedante y alivia la sed.
El picante produce una sensación inmediata de ardor y sed. Calienta el cuerpo, estimula el movimiento y la salida de fluidos, es desincrustante, abre los tejidos y los limpia.

Proteínas



Esta palabra proviene del griego y significa “primero”, y, efectivamente, son primordiales, sin ellas y sin aminoácidos no hay vida. Ellas son el material fundamental del que estamos hechos.
Ayudan al organismo, por ejemplo, en su sistema de defensa, en la producción de anticuerpos, globulinas, en la regulación de funciones (hormonas), movimientos contráctiles, etc.
Para estar bien alimentado no es necesario comer carne, será suficiente combinar de manera apropiada un cereal con una legumbre. Y también existen alimentos vegetales ricos en proteínas.


Minerales

Es la parte inorgánica de nuestro organismo. Tienen funciones muy importantes y variadas en el organismo humano.

Vitaminas      

 


Son nutrientes reguladores que requiere nuestro organismo en cantidades muy pequeñas para llevar a cabo un gran número de funciones en el organismos. Estas moléculas no nos proveen de energía, sin embargo son necesarias para obtenerla en multitud de reacciones metabólicos. Nuestro organismo no las puede fabricar y deben tomarse en la dieta.

Oligoelementos


Tenemos en nuestro organismo pequeñísimas dosis de metales que introducimos con la alimentación y que son necesarios para la salud.
Existen enzimas a cuya composición química contribuyen también los metales. Las enzimas son catalizadores de origen orgánico y su acción resulta fundamental en las funciones vitales en las que intervienen para acelerar ciertas reaccions bioquímicas. Los metales que las activan son el Fe – Mg – M n- Ca –Zn –Cu – Co – Mo - V- Cd.
Los metales enzimas son indispensables en variadas y múltiples reacciones bioquímicas que tienen lugar en el organismo: oxidación, transferencia, escisión por hidrólisis, hidratación o deshidratación.

Sales bioquímicas o de Shussler

Las sales inorgánicas están presentes en todos los alimentos y llegan a nuestra sangre, donde colaboran en el proceso de la vida. La sangre es la vida y sin una sangre perfecta es imposible gozar de buena salud.
En 1873 el doctor Schussler escribió: los tejidos se encuentran enfermos porque las células que los constituyen ya no contienen las cantidades necesarias para la buena salud de las sustancias minerales que normalmente entran a formar parte de su constitución. Con un aporte en pequeñas dosis de estas sustancias será posible reconstituir la estructura sana de las células, que de esta manera recuperarán su vitalidad.
Las doce sales bioquímicas de Schussler guardan la finalidad de regular las funciones de los correspondientes tejidos. Así, pro ejemplo, el Kali sulfuricum es el medicamento de la piel. “El organismo es un conjunto de células y los tratamientos médicos deben ser aplicados a la célula individual”. Las sales bioquímicas tienen como meta restaurar las funciones normales de la célula.