Mostrando entradas con la etiqueta Aceites Esenciales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aceites Esenciales. Mostrar todas las entradas

¡REFRESCA TUS PIERNAS!

 ¡ACTIVA LA CIRCULACIÓN DE TUS PIERNAS!

 

Que el calor no sea un obstáculo para seguir avanzando por tu camino, pon bienestar en tu vida.




 

  Para la época de calor, si tus piernas se ven afectadas, si se ponen pesadas -Saturno, hinchadas -Júpiter; doloridas, calientes -Marte y por tanto te da sensación de cansancio, puedes prepararte una mezcla para uso tópico, refrescante, tonificante y favorecedora de la circulación sanguínea.

Cuando te apliques la mezcla en tus piernas, siempre de abajo hacia arriba, comienza por los pies, o los tobillos, en masaje ascendente, únicamente ascendente para favorecer la circulación de retorno.

 

En un frasquito opaco, ámbar o azulado, de 20 ml añade:

 

- Gel de alóe vera, se absorte rápido y tiene buenas propiedades para la piel. Si quieres, le puedes añadir algo de aceite vegetal de calófilo -tamanú, apropiado para la circulación, pero en verano, cuando hace calor, no queremos tener sensación pegajosa, por eso cuida cuánta cantidad añades a la mezcla. No llenes del todo el envase, para dejar espacio para los aceites esenciales y para poder después agitar la mezcla durante unos segundos, varias veces a fin de que se una todo bien.

 

- Elegir de entre los siguientes aceites esenciales, subrayo los más básicos, y -lo dejo a tu elección, según lo que necesites los días que te durará la preparación- poner un total de 45 gotas de aceites esenciales. Puedes poner esta preparación en la nevera, para que puedas aplicarla fresquita en las piernas.

 

  * Romero: mejora la circulación y reduce la congestión linfática.

  Es muy estimulante, el romero es una planta solar, cualidad yang, naturaleza cálida, seca, es apropiado para esos días agotadores, parece que no vas a poder más. No lo utilices por las noches. Pero por el día ayuda en caso de mala memoria.

Lo puedes añadir a tu champú en caso de pérdida de cabello.

 

Para las personas con hipertensión es mejor evitarlo o poner muy poquito. No utilizar en caso de epilepsia. No utilizar durante el embarazo.

 

  * Si tienes mucha retención de líquidos, puedes poner también geranio. Su energía es fresca y húmeda. Además es analgésico y sedante suave, a nivel diurético ayudará a mover los líquidos un poco. Tiene un olor intenso, si pones muchas gotas se notará, si te gusta, eso no importará.

 

  * Ciprés: ideal para el mantenimiento de venas con varices, cuando hay roturas capilares.

Un aceite esencial que conviene al sistema nervioso, efecto sedante, te lo recomiendo si sientes en esta temporada bloqueo mental.

 

  Evitar si tienes la presión sanguínea elevada.

 

  * Sándalo, también para venas varicosas. Su energía es fría, humectante.

Tiene poder sedante suave, a utilizar si tienes insomnio, nerviosismo, ansiedad. Evítalo si estás apático, desganado.

Te lo recomiendo si te gusta especialmente este olor, pero puedes prescindir de él en tu mezcla.

 

  *Limón, si te gustan los cítricos, es un linfotónico, pero a evitar si vas a tomar el sol. Realmente, si vas a tomar el sol, no te pongas aceites esenciales, ninguno.

 

  * Espliego: si te gusta este aroma también tiene efecto para reducir la presión sanguínea y en caso de retención de líquidos.

Es un aceite esencial con un equilibrio de yin-yang.

 

  * Enebro.

  Es diurético. Depura la sangre. Estimula la circulación.

Fortalece los nervios, se puede utilizar en caso de ansiedad, de estrés.

 

Evitar su utilización: durante el embarazo, si hay enfermedad renal grave porque al incorporarse el torrente sanguíneo sobreestimula los riñones.

 

  * Menta del campo: ¡muy refrescante! Efecto frío. Este te servirá para aplicar, diluito en aceite vegetal siempre, en zonas con dolor, no lo quita, pero la sensación que da hace sentir alivio.

 

  No utilizar en caso de epilepsia o de padecer alguna enfermedad neurológica.

 

 


 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

 

El arte de la aromaterapia, por Robert Tisserand

Aromaterapia, de Christine Wildwood

Ayurveda y la aromaterapia, de la doctora Light Miller, ND y doctor Bryan Miller, DC

Aromaterapia, por Shirle Price

 

 

 

El ABEDUL, ingrediente imprescindible en los tratamientos reductores


Betula Alba, álamo blanco.

Es un árbol que crece en terrenos ricos en agua. La infusión de sus hojas nos ofrece efectos diuréticos, actúa de manera suave y sin dañar a los riñones, sólo extrae del cuerpo la cantidad de agua que se encuentra estancada. También puede disolver las arenillas de la vejiga y de los riñones.

La corteza de abedul se puede utilizar para limpiar la piel y sanar los eccemas, la dermatitis secas y escamosas, estimula el cambio celular y combate el prurito y para cuidados capilares remediando la caspa, algo que ya conocía el pueblo celta; también sirve para sanar enfermedades tales como el reuma y la gota. Facilita limpiar la sangre de exceso de grasa o de ácidos. Se utiliza para los tratamientos dirigidos a reducir la celulitis y a combatir la obesidad.



Este árbol es considerado como el de la sabiduría y la iluminación. Se le reconoce por su tronco blanco plateado con fisuras verdes. Su tronco posee belleza y elegancia, la corteza es cada vez más pura al acercarse a la copa.

Entre los pueblos rusos simboliza la primavera. Para los celtas rige la renovación del Sol, era un árbol muy admirado pues después del largo invierno el brotar de sus hojas anunciaba la primavera, de hecho los pueblos Escandinavos lo utilizaban de orientación para comenzar la siembra.

Según el calendario de los árboles de Robert Graves es uno de los que corresponden al signo de TAURO.

Astrológicamente lo asociamos tanto al Sol como a la Luna, y también a Venus, planeta que gobierna al signo de Tauro.

El abedul está relacionado con el cuarto Chakra, el del corazón.


Para los chamanes siberianos era el guardián de la puerta que conduce a un estado de conciencia superior a través del cual podían acceder a la morada de los dioses para regresar a la tribu con dones de curación.

El abedul es un árbol que creció en las tierras del hemisferio norte, en Islandia, Groenlandia, Gran Bretaña. Actualmente hay en el mundo unas 60 especies diferentes de abedul.

Su vida puede llegar hasta los 100 años y su altura suele ser de unos 25 metros. Sus raíces son poco profundas y mediante ellas este árbol drena la humedad del terreno donde crece con lo cual asegura unas condiciones óptimas para que puedan crecer otras especies, normalmente el roble y la haya.

Su corteza es impermeable y prácticamente incorruptible, los indios de América del Norte fabricaban con ella sus canoas.